Estudio Jurídico Almagro

La inteligencia corporativa y sus implicaciones jurídicas

La Inteligencia Corporativa es aún incipiente en España

La Inteligencia Corporativa, apoyo al proceso decisorio

La función de inteligencia está arraigando en el ámbito de la empresa privada con la difusión de las herramientas y metodologías con las que se desarrolla el denominado ciclo de inteligencia.

Aparece así la Inteligencia Corporativa -o de negocios, empresarial o competitiva- que supone un medio idóneo para apoyar el proceso decisorio de órganos de gobierno y gestión de la compañía.

Aunque en el plano internacional el desarrollo de la Inteligencia Corporativa es mucho mayor que en España -donde es aún incipiente- es irrenunciable para el tejido empresarial español.

Áreas de actuación

Atañe a todo lo relacionado con el negocio pero no se limita a éste, potenciando las funciones de Planificación y Estrategia, Operaciones, I+D, Relaciones Institucionales, Internacionales y Seguridad.

Así, la Inteligencia Corporativa se presenta como herramienta de gran utilidad para mejorar la actividad y optimizar los procesos decisorio, directivo, operacional y de gestión de la compañía.

La metodología desarrollada hasta ahora por la Comunidad de Inteligencia estatal para aplicar al ámbito económico es susceptible de ser usada también por el sector empresarial, con los ajustes y limitaciones propios de los distintos principios, parámetros de acción y medios al alcance.

Esta Inteligencia Corporativa tiene por finalidad proporcionar un valioso conocimiento que sea útil al gobierno corporativo y a la dirección ejecutiva de la entidad, con trascendencia a nivel estratégico pero también en los escalones operacional y táctico de la actividad.

La Inteligencia Corporativa, si bien presenta aspectos conceptuales y procedimentales idénticos a la Inteligencia propia de los servicios del Estado, al ser de índole privada exige una orientación orgánica y metodológica ajustada al campo empresarial, respetando plenamente la legalidad y los principios de libre mercado.

Orientación orgánica y metodológica

Los gestores de la función de Inteligencia Corporativa y la materia con la que ésta opera a través de la explotación de fuentes de información (en un entorno de saturación y ruido informativo), así como las acciones que la compañía pueda desarrollar con un apoyo directo de dicho departamento (como acciones de influencia canalizadas a través del lobbying, o campañas de comunicación externa enmarcadas en un plan de acción psicológica) -o de consultores externos en Inteligencia cuya mala praxis pueda afectarle- requieren una cobertura jurídica adecuada.

Ello es así, porque la función de Inteligencia Corporativa tiene implicaciones jurídicas directas e indirectas, que pueden afectar a la imagen y reputación corporativa, la RSC (responsabilidad social corporativa), las relaciones institucionales, el código de conducta, la deontología profesional, cuestiones de legal compliance y otras en los ámbitos jurídico mercantil, administrativo, fiscal, laboral y penal societario.

En el campo de la Inteligencia Corporativa se plantea una amplia casuística jurídica que incluye el tratamiento del derecho de acceso a la información, la reutilización de la información, el espionaje industrial (tipificado por el artículo 278 del Código Penal) o la cooperación público-privada, y presenta consideraciones específicas sobre aspectos como la aplicación del principio de culpa in vigilando, la competencia desleal y las actividades de lobbying.

Ante un marco jurídico difuso y el vacío legal que se evidencia en España en materia de la Inteligencia Corporativa, se requiere un asesoramiento jurídico específico, tanto preventivo como de apoyo permanente a la función, así como en caso de litigio.

Por Rafael José de Espona – Of Counsel

Enlace al artículo publicado en periódico EXPANSIÓN